Oraciones
Ven Dios Espíritu SantoVen Dios Espíritu Santo, y envíanos desde el cielo tu luz, para iluminarnos. Ven ya, padre de los pobres, luz que penetra en las almas, dador de todos los dones. Fuente de todo consuelo amable huésped del alma, paz en las horas de duelo. Eres pausa en el trabajo; brisa en un clima de fuego; consuelo, en medio del llanto. Ven luz santificadora, entra hasta el fondo del alma de todos los que te adoran. Sin tu inspiración divina los hombres nada podemos y el pecado nos domina. Lava nuestras inmundicias, fecunda nuestros desiertos y cura nuestras heridas. Doblega nuestra soberbia, calienta nuestra frialdad, endereza nuestras sendas. Concede aquellos que ponen en ti su fe y confianza tus siete sagrados dones. Danos virtudes y méritos danos una buena muerte y contigo el gozo eterno. |
Oración al Espíritu Santo frente al SantísimoEs el Espíritu Santo a quien tenemos que llamar y pedirle que siempre nos acompañe e ilumine en nuestro diario caminar. Voy a empezar este diálogo con una invocación al Espíritu Santo: «Oh, Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo. Inspírame ser siempre razonable en mi pensar, acertar lo que voy a decir, cuando me convienen hablar y cuando me conviene callar, ilumíname para escribir, impúlsame para actuar, que tengo que hacer para saber perdonar procurando tu mayor gloria y bien de las alma y mi propia santificación. ¡Espíritu Santo ilumina mi entendimiento y fortalece mi voluntad! Amén» Yo se que esta oración te agrada porque cuando te llegó el momento de partir hacia el Padre, tu corazón de hombre supo de la pena, de lo que es una despedida… Dejabas a tu Madre que tanto amabas….la dejaste al cuidado y protección de Juan, pero….»la dejabas»…. a tus queridos amigos, a las personas que te seguían fieles y que tanto estimabas. Por eso nuestra fe, nuestra religión es única y verdadera por ser revelada cuando dijiste: – «Si me amáis guardareis mis mandamientos y yo rogaré al Padre y os dará otro Paráclito (abogado y consejero) para que esté con vosotros para siempre. Espíritu de verdad a quién el mundo no puede recibir porque no lo ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis porque mora en vosotros y en vosotros está». Juan 14, 15-17. Tu, Jesús, nos enseñaste esta gran verdad… ¡y qué poco pensamos en ella! El Espíritu Santo que es el Espíritu de Dios, no tiene otro deseo que el que le llamemos, ¡ven Espíritu Santo! para venir en nuestra ayuda en medio de nuestras tristezas y desolaciones… ¡Qué poca fe, Señor, perdónanos! El es una fuente de gracias y de inspiraciones para llevarnos a obrar, en todos los momentos de nuestra vida con la seguridad de poder acertar en el seguimiento de la voluntad de Dios. Es la Tercera persona de la Santísima Trinidad. Es Dios de la misma sustancia divina que el Padre y el Hijo pero al mismo tiempo una Persona distinta de las otras dos, pero solo hay un Dios. Y ese Dios-Padre por nadie fue hecho ni creado ni engendrado. El Hijo fue engendrado no creado y se hizo hombre y el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo porque es el AMOR de ambos. Y ese AMOR y ese ESPIRITU lleno de Dios es al que tenemos que llamar y pedirle que siempre nos acompañe e ilumine en nuestro diario caminar. En este diario vivir que siempre nos salen al paso diferentes alternativas y decisiones y muchas veces son tan importantes que dudamos ante ¿dónde estará lo correcto? Oremos. Vivamos esta gran maravilla de Dios que desea que nos acompañe el GRAN CONSOLADOR. Salimos y dejamos tu sacramental presencia en el Sagrario reconfortados por esta reflexión de hoy donde has puesto en nuestro corazón la fortaleza y la paz de ese tu Gran Espíritu. Amen ¡Gracias, Jesús! |
Oración de San FranciscoSeñor, hazme un instrumento de tu paz. ¡Oh, Divino Maestro! |
Oración del SacerdoteEsta tarde, Señor, estoy solo. Yo te lo he dado todo, Señor, pero no es fácil. Pero tú estás conmigo, Señor, por eso heme aquí: He aquí mi cuerpo, he aquí mi corazón, he aquí mi alma. Dame el ser lo bastante grande para abarcar el mundo, lo bastante fuerte para llevarlo a hombros, lo bastante duro para poder abrazarlo sin intentar guardármelo. Concédeme el ser tierra de encuentro, pero solo tierra de paso, camino que no conduzca a sí mismo, sino que lleve a ti. Esta tarde, Señor, mientras todo se calla, yo te vuelvo a decir mi SI, humildemente, solo, Señor, ante Ti en la paz de la tarde. |
¡Oh Espíritu Santo!Don de Dios y Fuerza de lo Alto, Haznos verdaderos adoradores del Padre Amén. |
Consagración al Espíritu Santo¡Oh Espíritu Santo! Recibe la consagración perfecta y absoluta en todo mi ser. Yo me abandono sin reserva a tus operaciones divinas ¡Oh Espíritu Santo! transfórmame con María Amén. |
Oración para encomendar a la Virgen de Guadalupe al país por la epidemia de influenzaSanta María de Guadalupe: Cúbrenos con tu manto, Ruega por todas las autoridades Concédenos prudencia y serenidad Socorre al personal de salud, Madre del Verdadero Dios por quien se vive, Enséñanos a unir nuestro dolor al Suyo AMÉN |
Oración a la Inmaculada Virgen MaríaSantísima Virgen, yo creo y confieso ¡Oh Purísima Virgen!, por vuestra pureza virginal, Amén |
Oración a la Virgen MaríaOh Señor Jesucristo, medianero nuestro delante del PADRE, que constituiste a la Santísima Virgen Tu Madre para que fuese también Madre Nuestra y medianera delante de ti, haz que cuantos a ti acudiesen para pedirte beneficios, se gocen de haberlo conseguido todo por ELLA. Así Sea. |
Oración por las vocaciones¡Oh Jesús, Pastor Eterno de las Almas! Dígnate mirar con ojos de misericordia a esta porción de tu Grey amada. Señor, gemimos en gran necesidad. Danos vocaciones laicales, religiosas y sacerdotales santas. Te lo pedimos por la Inmaculada Virgen María de Guadalupe, tu Dulce y Santa Madre. ¡Oh Jesús, danos vocaciones para tu Iglesia según tu corazón! Amén. |
Ave MaríaDios te salve María, llena eres de gracia Santa María, madre de Dios, Amén. |
Oración de ConsagraciónYo me consagro, Madre mía, Amén. |
SUDARIO DE LAS ANIMASSeñor Dios, que dejaste las señales de tu Pasión Santísima en la Sábana Santa, en la cual fue envuelto tu Cuerpo Santísimo, cuando por José fuiste bajado de la Cruz concédenos, !oh piadosísimo Señor!, que por tu muerte y sepultura santa, y por los dolores y angustias de tu Santa Madre María, Señora Nuestra, sean llevadas las almas del Purgatorio a la gloria de su Resurección, a donde vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén |
Bendita sea tu purezaBendita sea tu pureza, A Ti, celestial Princesa, Mirame con compasión, |
Acto de ContriciónSeñor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón haber pecado, porque he merecido el infierno y he perdido el cielo, sobre todo porque te ofendí a Tí, que eres bondad infinita, a quien amo sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia, enmendarme y evitar las ocasiones de pecado, confesarme y cumplir la penitencia. Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amén. |
Oración después de comerEn el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Gracias te damos por todos tus beneficios, oh Dios Omnipotente, que vives y reinas por los siglos de los siglos. El Señor nos de su paz y la Gloria eterna. |
Oración antes de comerEn el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Envía Señor tu bendición sobre nosotros y sobre estos dones que vamos a tomar, recibidos de tu genereosa mano. El Rey de la Gloria nos haga participes de la mesa celestial. Amén.
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A María Santísima¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía!, yo me ofrezco todo a Ti; y en prueba de mi filial afecto, te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, ¡oh Madre de bondad!, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén. |
Al Angel de la Guarda¡Oh Angel de Dios, custodio mío!, iluminame, guárdame, rigeme y gobiérname, ya que la bondad de Dios me puso bajo tu tutela y protección. |
Oración a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro¡Oh, Santísima Virgen María, a fin de inspirarnos entera confianza, quisiste tomar el dulcísimo nombre de Madre del Perpetuo Socorro! Suplícoos que os dignéis socorrerme en todo tiempo y lugar: en mis tentaciones, después de mis caídas, en mis dificultades, en todas las miserias de la vida, y especialmente en la hora de mi muerte. Dadme, oh, ¡Misericordiosa Madre, el pensamiento y el hábito de recurrir constantemente a vos, pues estoy cierto que si os invoco con fidelidad, no dejaréis de socorrerme. Alcánzame, pues, esta gracia de las gracias; la de suplicaros incesantemente con la confianza de un niño, a fin de que, en virtud de esta oración fiel, obtenga vuestro Perpetuo Socorro y perseverancia final. ¡Bendecidme, oh tierna y bienhechora Madre y rogad por mi ahora y en la hora de mi muerte!… ¡Oh, Madre del Perpetuo Socorro, favorecedme con vuestro socorro poderosísimo y haced que yo os pida sin cesar. Amén |
El Angelus– El ángel del Señor anunció a María. Dios te salve María… – He aquí la esclava del Señor. Dios te salve María… – Y Dios se hizo hombre. Dios te salve María… – Ruega por nosotros Santa Madre de Dios Oremos: Amén. |
Padre NuestroPadre nuestro, que estás en el cielo, Danos hoy nuestro pan de cada día; |
Madre de JesusMadre de Jesus, Madre de jesus, Madre que has venido, |
